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Cómo los Alimentos Congelados Pueden Hacer Frente al Cambio Climático


Timo Landener
11 de noviembre de 2022
Los alimentos congelados pueden realmente disminuir las emisiones de carbono, mientras que la automatización de los almacenes de alimentos congelados tiene un papel clave para reducir aún más el consumo energético. Analizamos el ahorro que se puede conseguir.

Al principio suena contradictorio decir que los alimentos congelados pueden ayudar al mundo a hacer frente al cambio climático. Sabemos que el enfriamiento y la congelación consumen mucha energía, así que ¿cómo estos productos pueden ayudar a resolver uno de los problemas más importantes a los que se enfrenta el mundo hoy en día?

En un año en el que hemos visto claramente los efectos dramáticos del cambio climático en la tierra reseca y las cosechas arruinadas, crece la sensación de que tenemos que tomar más medidas antes de que la situación empeore.

La lucha contra el desperdicio de alimentos

Se calcula que actualmente se tira un tercio de los alimentos en toda la cadena de suministro. En el caso de los productos frescos, como verduras o frutas, la cifra llega al 50%. Una gran parte se debe a nuestras propias pautas de consumo, pero el desperdicio también se produce fuera de casa, en restaurantes y tiendas. De hecho, la pérdida de alimentos se produce a lo largo de toda la cadena de suministro.

La compra de alimentos congelados y la congelación doméstica contribuyen a reducir el desperdicio de alimentos, ya que la gente tira muchos menos productos congelados que frescos.

En general, se calcula que disminuyendo el desperdicio y la pérdida de alimentos podríamos reducir las emisiones globales hasta en un 8 o 10%. En este contexto, un mayor número de alimentos congelados puede desempeñar un papel importante junto con otros factores como la compra de alimentos frescos a nivel local y la reducción del desperdicio de alimentos a lo largo de la cadena de suministro.

Ventajas de los alimentos congelados

Aunque los alimentos congelados consumen energía, pueden reducir también las emisiones del transporte y la expedición, ya que algunos alimentos muy perecederos y fuera de temporada se transportan por avión (con enormes costes de emisión) por medio mundo para llegar a su mercado final cuando aún están frescos. Además, la congelación conserva el valor nutritivo de los productos frescos.

Aunque el mercado de los congelados creció sustancialmente debido al cambio de hábitos durante la pandemia, la necesidad de abordar estas cuestiones fundamentales hace prever un mayor crecimiento del sector a largo plazo.

Escasez de mano de obra

El sector de los alimentos congelados también ha sufrido considerablemente la escasez de mano de obra, en especial desde la pandemia. Y al tratarse de un trabajo duro y a veces poco atractivo por realizarse en un entorno frío, la situación se agrava aún más.

En los almacenes frigoríficos, sólo la refrigeración representa entre el 65 y el 75% del uso total de energía. Si a esto le añadimos los enormes aumentos de los costes energéticos que estamos experimentando, la necesidad de optimizar el uso de la energía en el almacenamiento y la distribución nunca ha sido mayor.

Cómo la automatización del almacén ayuda a afrontar estos retos

Si comparamos las diferentes tecnologías y soluciones disponibles para el almacenamiento de alimentos congelados, vemos cuatro tipos básicos  de almacenes con diferentes rendimientos operativos y densidades de almacenamiento:

  1. Los almacenes tradicionales con carretillas elevadoras de accionamiento manual son la solución básica que proporciona un rendimiento bajo o medio y una menor densidad de almacenamiento.
  2. Para aumentar la densidad de almacenamiento es posible utilizar el almacenamiento en bastidores móviles, pero el rendimiento sigue estando en el extremo inferior de lo alcanzable.
  3. La automatización basada en transelevadores, como la que utilizan los transelevadores Swisslog Vectura, tiene una amplia gama de aplicaciones que ofrecen una mezcla de rendimiento y densidad. Es posible ajustar la profundidad de almacenamiento para aumentar la densidad manteniendo el mismo rendimiento operativo.
  4. Los sistemas basados en Shuttle, como el PowerStore de Swisslog, son la mejor solución para los requisitos de mayor capacidad y densidad de almacenamiento, ofreciendo el mayor rendimiento y desempeño.

La actualización de estas soluciones de automatización de almacenes de alimentos congelados permite reducir el aire dentro del edificio, ya que la maquinaria necesita menos espacio para hacer el mismo trabajo. Los almacenes de estanterías altas refrigeradas pueden reducir la carga de refrigeración hasta en un 20% en comparación con las instalaciones de estanterías bajas. La mayor densidad de almacenamiento también reduce la huella del edificio hasta un 25% del tamaño que se necesitaría de otro modo, así como el volumen total del edificio que debe refrigerarse.

Los sistemas de energía regenerativa, el diseño ligero y la optimización del ciclo de los transelevadores Vectura de Swisslog pueden asimismo reducir el consumo de energía hasta un 25% en comparación con otras alternativas. Vectura cuenta con múltiples componentes energéticamente eficientes, un diseño muy ligero y un menor consumo de energía para mover las mercancías.

Otra ventaja de la automatización es que no es necesario diseñar el acceso para el personal dentro del edificio de almacenamiento, por lo que el diseño de la instalación puede optimizarse aún más para reducir el espacio aéreo y el consumo de energía. También se reduce la dispersión de calor a través de las puertas automatizadas, ya que se mantienen abiertas el tiempo suficiente para permitir el paso de un palet.

El software de Swisslog cuenta además con varias funciones, como la optimización del ciclo, que permiten que nuestras soluciones reduzcan el consumo total de energía dentro de una planta compleja.

Los ahorros típicos que la automatización puede proporcionar para el almacenamiento de alimentos congelados son:

  • La huella del edificio se reduce a una cuarta parte (25%) respecto a la de un almacén no automatizado.
  • La superficie del tejado y de las paredes puede disminuirse en un 30%.
  • El volumen total del edificio puede reducirse en un 25%.
  • Los requisitos de mano de obra pueden acortarse a una quinta parte (20%) de los necesarios para una instalación no automatizada


Estos factores se combinan para ofrecer un ahorro energético potencial del 40%, en un momento en que los costes de la energía se disparan de forma alarmante.

> Descubre más sobre las soluciones de Swisslog para el almacén de congelados.

Escribe:
Timo Landener
Innovation Manager, Swisslog Corporate Development
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